Enfermedades condiciones de gatos

Blastomicosis en gatos

Blastomicosis en gatos

Descripción general de la blastomicosis en los gatos

La blastomicosis es una enfermedad sistémica causada por un hongo presente en el suelo de ciertas regiones, como Mississippi, Missouri y Ohio River Valley. El organismo está presente en el suelo y la infección ocurre por inhalación del hongo. Una vez que se establece la infección en el pulmón, el hongo cambia sus características al pasar de la forma micelial a la forma de levadura y se propaga a otros órganos causando una infección diseminada.

A continuación se muestra una descripción general de la blastomicosis en los gatos, seguida de detalles en profundidad sobre el diagnóstico y el tratamiento de esta afección.

Este hongo existe en dos formas diferentes:

  • Forma micelial. Esta forma está presente en el medio ambiente y es contagiosa.
  • Levadura. Esta forma se encuentra en los tejidos y no es contagiosa.

    Los gatos cazadores que pasan mucho tiempo al aire libre y viven en áreas endémicas corren el riesgo de inhalar este organismo y desarrollar la enfermedad.

    Algunos animales pueden estar infectados pero no mostrar signos clínicos durante mucho tiempo. Estos animales no son un riesgo de contagio de otros animales y personas porque la etapa del organismo presente en los tejidos del animal no es la etapa infecciosa.

    Si no se tratan, estos gatos pueden enfermarse gravemente. Los gatos pueden desarrollar infección en los riñones, los ojos, el cerebro y los huesos. Según el órgano afectado, los signos clínicos pueden variar. Pueden tener problemas oculares o signos neurológicos como convulsiones e inclinación de la cabeza. En algunos gatos, la cojera puede ser la queja principal debido a una infección en los huesos.

  • De qué mirar

  • Tos
  • Respiración dificultosa
  • Fiebre
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso
  • Diagnóstico de blastomicosis en gatos

    La sospecha de blastomicosis proviene de la historia de vivir en un área en riesgo de esta infección, especialmente en animales que cazan o pasan mucho tiempo afuera. Los signos clínicos pueden no ser muy específicos.

  • Hay algunas pruebas que se pueden realizar para ver si el animal ha estado expuesto al organismo y ha producido anticuerpos contra él. Este tipo de prueba (serología) requiere una muestra de sangre y no es 100 por ciento confiable. Podría ser falsamente negativo en la etapa temprana de la enfermedad.
  • El diagnóstico definitivo proviene de la identificación del hongo en los tejidos. Esto es posible cuando hay lesiones cutáneas en forma de nódulos que drenan el material purulento. En esos casos, se toma una biopsia y se envía al laboratorio para examen microscópico y cultivo.
  • Tratamiento de blastomicosis en gatos

  • Los animales afectados requieren muchos meses de terapia antimicótica.
  • Algunos medicamentos se administran por vía intravenosa (anfotericina B) mientras que otros se administran por vía oral (por ejemplo, ketoconazol). Dependiendo de la gravedad de la enfermedad, se puede seleccionar una combinación de medicamentos.
  • Estas drogas tienen el potencial de causar daño renal y hepático, por lo tanto, es muy importante que su mascota sea monitoreada de cerca y que el análisis de sangre se repita con frecuencia para detectar signos de toxicidad.
  • El pronóstico (resultado) depende de la gravedad de la enfermedad pulmonar y de la extensión de la infección en el cuerpo. Es importante tomar radiografías de tórax y evaluar el grado de afectación pulmonar.
  • Cuidado y prevención en el hogar

    Es importante que administre los medicamentos según las instrucciones de su veterinario y que controle el apetito y las deposiciones de su mascota. Algunas drogas pueden provocar náuseas y vómitos. Si su mascota deja de comer, su veterinario debe ser notificado de inmediato.

    No existe una vacuna o una forma efectiva de desinfectar el suelo contaminado.

    Información detallada sobre blastomicosis en gatos

    Otros problemas médicos pueden causar síntomas similares a los encontrados en gatos con blastomicosis. Su veterinario excluirá estas condiciones según sea necesario antes de establecer un diagnóstico de blastomicosis:

  • Otras enfermedades infecciosas
  • Neumonia bacterial
  • Brucelosis
  • Histoplasmosis
  • Coccidioidomicosis
  • Criptococosis
  • Nocardiosis
  • Actinomiosis
  • Neoplasia (cáncer)
  • Linfosarcoma
  • Tumor pulmonar primario
  • Tumor en otras partes del cuerpo que se ha diseminado (metastatizado) a los pulmones
  • Insuficiencia cardiaca
  • Enfermedad del gusano del corazón
  • Enfermedad sistémica mediada por el sistema inmunitario, como el lupus eritematoso sistémico
  • Paniculitis nodular
  • Granulomatosis linfomatoide
  • Enfermedad pulmonar eosinofílica

    La blastomicosis es una enfermedad sistémica causada por un hongo (blastomyces dermatidis) presente en el suelo de ciertas regiones geográficas (valles de los ríos Mississippi, Missouri y Ohio). Los perros y las personas se infectan con mayor frecuencia, pero los gatos pueden desarrollar enfermedades sistémicas.

    La infección ocurre por inhalación de esporas de la forma "micelial" del organismo que se encuentra en el ambiente, especialmente en el suelo húmedo. Después de que el organismo se establece en el pulmón, se produce diseminación por todo el cuerpo. La blastomicosis es endémica en los valles de los ríos Mississippi, Missouri y Ohio.

    La forma de levadura del organismo (que se encuentra en los tejidos del cuerpo infectados) no es contagiosa y, por lo tanto, la enfermedad no se transmite fácilmente entre animales o de animales a personas.

    El pronóstico depende del alcance y la gravedad de la afectación pulmonar. La blastomicosis afecta los pulmones (80 por ciento de los casos), los ojos (40 por ciento de los casos), la piel (20 a 40 por ciento de los casos) y los huesos (30 por ciento de los casos).

    La mayoría de los animales afectados tienen síntomas sistémicos como fiebre, letargo, pérdida de apetito y pérdida de peso. La afectación pulmonar provoca síntomas respiratorios como intolerancia al ejercicio, tos y dificultad para respirar.

    Los ganglios linfáticos periféricos del animal a menudo están agrandados (se encuentran debajo del cuello, en la región del hombro y detrás de la rodilla). La afectación ósea puede ocurrir y provocar cojera. La infección del tracto urogenital (por ejemplo, la glándula prostática en los hombres) puede ocurrir ocasionalmente y causar síntomas clínicos (por ejemplo, sangre en la orina, micciones difíciles). La afectación del sistema nervioso puede causar convulsiones, falta de coordinación, inclinación de la cabeza y otros síntomas.

    La afectación ocular puede conducir a entrecerrar los ojos debido al dolor y la sensibilidad a la luz. La afectación de la retina puede conducir a la ceguera. La afectación del iris del ojo puede complicarse por el glaucoma (es decir, alta presión dentro del ojo). Se pueden encontrar nódulos de drenaje en la piel, y el examen microscópico de este material a menudo revela el organismo y produce un diagnóstico.

  • Diagnóstico en profundidad

    Se deben realizar ciertas pruebas de diagnóstico para confirmar el diagnóstico de blastomicosis y excluir otras enfermedades que pueden causar síntomas similares. Las pruebas pueden incluir:

  • Un historial médico completo y un examen físico, incluida la auscultación (escucha con un estetoscopio) de los pulmones, un examen cuidadoso de los ojos y el sistema nervioso, y una evaluación de la piel para detectar nódulos drenantes.
  • Un conteo sanguíneo completo (CBC o hemograma) para evaluar la gravedad y cronicidad de la inflamación, detectar la presencia de anemia no regenerativa y verificar el recuento de plaquetas. La presentación clínica de animales con algunas enfermedades asociadas con un recuento bajo de plaquetas (Ehrlichiosis, fiebre manchada de las Montañas Rocosas) puede parecerse a la blastomicosis.
  • Pruebas de bioquímica en suero para determinar el efecto de la blastomicosis en otros sistemas de órganos y para evaluar la salud de otros sistemas de órganos, especialmente el hígado y los riñones, antes del tratamiento con medicamentos antifúngicos que pueden ser tóxicos para el hígado y los riñones. En raras ocasiones, se encuentra una concentración alta de calcio en la sangre (hipercalcemia) en animales con infección fúngica sistémica y la hipercalcemia puede ocurrir en enfermedades que pueden confundirse con una infección fúngica sistémica como el linfosarcoma. Ciertas proteínas de la sangre pueden aumentar en la sangre de animales con infección fúngica sistémica y en aquellos con otras enfermedades infecciosas crónicas.
  • Análisis de orina para identificar la afectación urogential, evaluar la función renal y verificar la infección bacteriana del tracto urinario.
  • Radiografías de tórax para evaluar la gravedad de la afectación pulmonar y para ver si hay ganglios linfáticos agrandados en el tórax. La afectación ósea también se puede identificar en las radiografías de tórax.
  • Radiografías del abdomen para evaluar órganos vitales, especialmente el hígado y los riñones. La afectación ósea también se puede identificar en las radiografías del abdomen.
  • Pruebas serológicas para la enfermedad del gusano del corazón, brucelosis e infección por rickettsias, así como la prueba de inmunodifusión en gel de agar para identificar la blastomicosis. La prueba de gel de agar es muy confiable pero puede ser negativa al comienzo de la infección.
  • Encontrar el organismo blastomyces durante el examen microscópico del material recogido de los nódulos de drenaje de la piel da como resultado un diagnóstico definitivo.
  • El examen microscópico de una muestra de biopsia del tejido afectado por un patólogo veterinario también puede conducir a un diagnóstico definitivo, pero este método es más invasivo y los resultados tardan más en regresar del laboratorio.
  • Tratamiento en profundidad

    El tratamiento de la blastomicosis debe ser individualizado según la gravedad de la afección y otros factores que su veterinario debe evaluar. La terapia está dirigida al alivio de síntomas específicos (por ejemplo, dificultad para respirar, tos, problemas oculares) y la eliminación del hongo del cuerpo. El tratamiento puede incluir uno o más de los siguientes:

  • Medicamentos antimicóticos Los efectivos contra blastomices incluyen la anfotericina B y los derivados de imidazol (por ejemplo, ketoconazol, itraconazol, fluconazol).
  • La anfotericina B a menudo se administra por vía intravenosa seguida de la administración oral de ketoconazol, uno de los derivados del imidazol. Luego se administra tres veces por semana hasta que se haya alcanzado una dosis acumulativa suficiente. La anfotericina debe administrarse en cantidades relativamente pequeñas con el tiempo porque es muy tóxica para los riñones. Las pruebas de función renal deben controlarse durante el curso de la terapia con anfotericina B. La anfotericina B se administra diluida en una solución de dextrosa al 5 por ciento, y la administración intravenosa del líquido también sirve para proteger los riñones de la toxicidad.
  • El ketoconazol es un medicamento imidazol que se puede administrar por vía oral (a menudo después de un ciclo de anfotericina B). El ketoconazol se absorbe bien en el tracto gastrointestinal y tiene una actividad razonable contra los blastomices. Los animales tratados deben ser vigilados por pérdida de apetito, vómitos o diarrea porque estos síntomas pueden indicar toxicidad por drogas. El ketoconazol es potencialmente tóxico para el hígado, y las pruebas de función hepática deben controlarse en los animales tratados. El ketoconazol tiene el potencial de producir reacciones adversas cuando se usa en combinación con otros medicamentos, y se deben revisar otros medicamentos que se administran al animal antes de comenzar la terapia con ketoconazol. Desafortunadamente, el tratamiento con ketoconazol generalmente no elimina completamente el hongo del cuerpo del animal.
  • El itraconazol es otro imidazol eficaz contra los blastomices que tiene menos potencial de toxicidad hepática que el ketoconazol. Suele producir una respuesta más rápida que el ketoconazol. El itraconazol debe administrarse durante dos o tres meses, y aproximadamente el 20 por ciento de los gatos tratados finalmente experimentan una recurrencia de la enfermedad. Los efectos adversos incluyen pérdida de apetito, vómitos y diarrea.
  • El fluconazol es un derivado del imidazol activo contra blastomices que tiene buena penetración en el sistema nervioso, los ojos y el tracto urinario. Es especialmente útil en animales con infecciones urogeniales porque el ketoconazol y el itraconazol no se excretan en la orina en una cantidad apreciable. La dosis de fluconazol debe ajustarse en animales con insuficiencia renal. En general, sin embargo, el fluconazol es menos tóxico que el ketoconazol. Además, no está asociado con las interacciones adversas de medicamentos observadas ocasionalmente con el uso de ketoconazol. Al igual que los otros derivados de imidazol, debe administrarse durante un mínimo de 60 días y puede producirse recurrencia en hasta un 20 por ciento de los animales tratados.
  • Cuidados de seguimiento para gatos con blastomicosis

    El tratamiento óptimo para su mascota requiere una combinación de cuidado veterinario casero y profesional. El seguimiento con su veterinario es esencial. Administre todos los medicamentos según las indicaciones y llame a su veterinario si tiene preguntas o problemas para administrar medicamentos a su mascota.

    Haga un seguimiento con su veterinario para exámenes físicos y análisis de sangre.

    El pronóstico está reservado para animales con afectación pulmonar grave y para aquellos con afectación ocular o del sistema nervioso. Aproximadamente la mitad de los gatos con afectación pulmonar grave experimentan un empeoramiento de la función respiratoria durante la primera semana de tratamiento. Se cree que esta complicación es causada por la muerte rápida de los organismos fúngicos y puede conducir a la muerte. Es muy difícil tratar animales con afectación del sistema nervioso. Las personas con afectación ocular avanzada tienen un mal pronóstico para el retorno de la visión.

    La prueba de inmunodifusión en gel de agar tiende a permanecer positiva después del tratamiento y no se puede utilizar para medir la respuesta al tratamiento. La terapia debe continuar durante al menos un mes después de la resolución de todos los signos clínicos. La mayoría de los gatos con enfermedad leve a moderada requerirán 60 días de terapia. Si hay una enfermedad grave, pueden ser necesarios 90 días. La recurrencia dentro de un año ocurre en el 20 por ciento de los casos.

    No hay vacuna disponible. Incluso si las áreas se identifican como infectadas, la esterilización del suelo no es posible.

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